Escuela de la Intuición

El educando/docente es también investigador, en el sentido académico —no policíaco— del mismo.
La Escuela de la Intuición no es multidisciplinaria, no es interdisciplinaria, tampoco es transdisciplinaria. Es indisciplinaria.
La Escuela de la Intuición no ofrece servicios, pero opera en la esfera de la consciencia de sus metas y procedimientos.
Extracto “Manifiesto de la Escuela de la Intuición” de Abraham Cruzvillegas

La Escuela de la Intuición es el programa de comunidades y aprendizajes de la Corporación Chilena de Video y Artes Electrónicas (CChV), desde donde se incuban estrategias y metodologías basadas en la educación no formal y el aprendizaje activo en artes, ciencias y cultura digital. Como laboratorio de prácticas educativas y comunitarias experimentales, la Escuela de la Intuición invita a plantear preguntas y procesos que cuestionen las formas en que aprendemos.

Las posibilidades de construir conocimientos a partir de los contextos que habitamos; en conexión con las infinitas complejidades sociales, ambientales, económicas y políticas; en virtud y respeto de las motivaciones y voluntades intrínsecas de quien aprende, son las que la intuición naturalmente nos dispone. La Escuela busca abrir y dar espacio a experiencias que, en su sintonía intuitiva y activa con el entorno, faciliten integraciones disciplinares para la construcción de conocimientos situados. En ese marco, las artes entran en relación de espiral a provocar y construir conocimientos, marcando caminos hacia modelos de escuela y sociedad integrales.

Actualmente, la Escuela de la Intuición desarrolla estrategias de formación alternativas -laboratorios y  talleres en diversas instituciones y espacios autónomos-  para docentes escolares, mediadores culturales, públicos especializados en arte, ciencia y cultura digital, y públicos generales de los diversos programas de la CChV.

Escuelas

Mandrágoras. Tecnologías para la conversación

Mandrágoras / Tecnologías para la Conversación es un  programa que prototipa y desarrolla artefactos para facilitar procesos de conversación en torno a distintos objetivos sociales, políticos, educativos, ambientales, culturales u otros.

A través de mazos de cartas, un tablero de juego y dinámicas que articulan los saberes, opiniones y propuestas de los participantes, Mandrágora abre espacios de encuentro que facilitan un intercambio no sólo dialógico, sino también sensible e intuitivo.

Inspirado en el movimiento Madragorista de los años 30 en Chile, y las cualidades psicomágicas de la  planta del mismo nombre, los artefactos sociotecnológicos de Mandrágora proponen caminos para la constitución colectiva, integrando lenguajes contemporáneos con diversos saberes y herencias simbólicas.

A través de estas estrategias, la Escuela de la Intuición se propone dinamizar una comunidad de arte, ciencia y cultura digital a nivel nacional, que integre la diversidad cultural de los territorios y las voces intergeneracionales que la componen, para la creación de ecosistemas de aprendizaje y tejidos interconectados que incidan en políticas y estrategias de generación de conocimientos del futuro.