SIMETRÍA. BITACORA DE RUTA 1

Nicole L’Huillier y Alan Bogana en CERN. Ginebra, Suiza

Nicole L´Huillier (cl) y Alan Bogana (ch) están en la mitad del proceso de la residencia Simetría, que invita a ambos artistas a una residencia conjunta en centros de investigación científica de cada país. La primera etapa del programa tuvo lugar en CERN (Suiza), la Organización Europea para la Investigación Nuclear; la segunda residencia, tendrá lugar en Chile durante agosto en el observatorio VLT (Very Large Telescope) y ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimetre Array) del Observatorio Europeo Austral (ESO/NAOJ/NRAO).

Para conocer este proceso, les hemos realizado algunas preguntas que nos ayudan a contrastar desde la experiencia de cada uno, interrogantes que permiten a conectarnos con el acelerador de partículas CERN desde una perspectiva basada en sus estrategias de investigación como artistas.

Su experiencia en Ginebra, Suiza, ha estado marcada por encuentros con fisicos, exploraciones en las profundidades del acelerador y la realización de performances sonoras que ya le dan vida a este proceso de conexión y decodificación desde los lenguajes del arte. A continuación sus reflexiones en torno a este proceso de co construcción de sentido y realidad que funden los mundos del arte y la ciencia, como una especie de colisión que genera nuevos conocimientos y límites de exploración.

CChV: Hemos visto fotos tuyas flotando con el instrumento que desarrollaste para reaccionar en gravedad cero. ¿Te acuerdas qué pensaste cuando lo escuchaste por primera vez? ¿Cómo llegaste a concebir la idea de un instrumento que interactúa con la gravedad?

Nicole  L’Huillier: Cuando realizamos el experimento y tuvimos la oportunidad de probar el instrumento en microgravedad, fue una locura. Es difícil describirlo, pero para mi una de las cosas más interesantes fue físicamente entender que la percepción no es aislada y todo afecta a lo otro. Esto es medio obvio y repetido, pero nunca había estado bajo un medioambiente que desafiara tan drásticamente la manera en la que usualmente percibo y me relaciono con el entorno. ¡Por lo que el sonido fue súper raro! Raro de buena manera, muy especial, muy único. También cuando el sonido emerge de la expresividad del propio instrumento flotando, casi como si el Telemetrón se estuviera tocando a sí mismo, sin necesidad de un intérprete humano, sin necesidad de un maestro… el instrumento deja de ser un instrumento, deja de ser una herramienta productiva, se convierte en un cuerpo expresivo que abre diálogos. Lo que más me gustó de eso es que durante el experimento el Telemetrón tuvo una manera de emerger en movimiento, de ser un cuerpo en flujo y con agencia propia. 

Telemetron, Nicole L´Huillier

Durante el experimento a los “músicos” se nos dio vuelta la cosa y nos dimos cuenta de la rigidez de nuestro alcance y que teníamos que salir de nuestro rol inicial y simplemente entrar en otra dinámica relacional con este cuerpo. Entonces todo lo que sucedía era hermoso. Cada nota parecía de una extraña manera como algo natural. Todo fue inesperado, incalculado, nada funcionó como habíamos planeado, y eso fue lo mejor. Realmente nos abrió paso a celebrar la belleza del error, de la sorpresa, de lo aleatorio, la pérdida de control, o más bien la entrega de control.

Para mi este tipo de experimentos tiene que ver con explorar modos de creación en situaciones extremas, contextos que tienen la capacidad de desafiar la manera en que percibimos y nos relacionamos, sobre todo con agentes no humanos. Insertarse en el medio de la exploración espacial es complejo y hay que navegar una serie de situaciones problemáticas. Creo que es importante infiltrarse en estos lugares y tratar de cambiar los relatos, abrir preguntas, a veces incluso inventar problemas. Generar diálogos en torno a posibles nuevas perspectivas, o no nuevas, pero tan solo distintas, y con esas preguntas, desafiar la dirección de las cosas. Creo que todos tenemos la responsabilidad de cuestionar la linealidad de las cosas y estructuras en las cuales funcionamos. A veces un instrumento musical puede tener ese alcance y cada sonido habla de ese relato. Con esta obra la idea es crear agentes sónicos que tienen el objetivo de provocar diálogos en torno a la producción de cultura en el espacio exterior, usando la música como un símbolo de conectividad y diálogo. La idea es expandir las narrativas y agencia en torno a la exploración espacial hoy, y cuestionar los modelos utilitarios y extractivos que están dominando nuestros sueños cósmicos.

¿Crees que CERN puede ser considerado como un gran instrumento sonoro? ¿Que piensas cuando imaginas a las partículas flotando a gran velocidad, colisionando y generando las condiciones que produjeron el Big Bang?

N. L´H.: Sin duda es un instrumento, y todo lo que es materia tiene la capacidad de vibrar y resonar. Siempre me ha gustado la performatividad de la palabra instrumento y su capacidad de ser un aparato productivo en múltiples maneras. En este instrumento de gran escala, el humano se pierde un poco y se vuelve parte del ensamblaje. Un conjunto cuidadosamente orquestado para que las partículas bailen a toda velocidad. La parte interesante de esto es que las particularidades de la mecánica cuántica implica una enorme diversidad de resultados con la misma tónica, es decir, no hay partitura perfecta, aunque se siga al pie de la letra, es una constante búsqueda, miles de vueltas, miles de colisiones, miles de accidentes. 

Visualización de una colisión de partículas. CERN

Con respecto a la escala de las partículas, no puedo dejar de pensar en las perturbaciones de la materia y la cantidad de oscilaciones y fenómenos físicos afectando los cuerpos materiales incluso a esa micro escala. Por ejemplo, en ALICE, uno de los experimentos, entre otras cosas están estudiando un estado de la materia que se llama “Quark-Gluon Plasma”. Este estado se da a altísimas temperaturas y era el estado del universo millonésimas de segundos después del Big Bang. Lo fascinante para mi es que cuando el universo existía en ese estado, el plasma chocaba consigo mismo y generaba ondulaciones que dieron pie a lo que se conoce como “Primordial Sound Waves”, el primer suceso sónico en todo el universo. Estas oscilaciones quedaron marcadas en la materia y se pueden explorar hoy por medio del “Fondo Cósmico de Microondas” (Cosmic Microwave Background o CMB). A mi me vuela la mente que este fenómeno quedó marcado en la materia y hoy el cosmos lleva esta información en su memoria material y podemos acceder a información de estados tan temprano por medio de esta radiación. 

En fin, en ALICE están recreando las condiciones de este momento en el universo temprano y eso es absolutamente cautivante, este es sin duda uno de los temas con los que quiero trabajar e incluir en mi investigación. El hecho de que exista este instrumento de gran escala que es capaz de explorar estos fenómenos efímeros e invisibles para recrear lo que es el origen del sonido de alguna manera, es un acto absolutamente musical y me lleva a los límites de mi entendimiento de lo racional, la imaginación, la interpretación, la realidad y la abstracción. Me encanta.

Ilustración del Experimento ALICE, CERN

Las ilustraciones, que representan los fenómenos que realizas, son aproximaciones abstractas. La escala y la velocidad de lo que sucede está muy lejos de nuestra percepción, pero estos modelos son de alguna manera útiles. ¿Que perdemos y qué ganamos con estos modelos?

Alan Bogana:  Por ejemplo, en algunos trabajos míos me gustaba hacer hologramas de modelos moleculares muy básicos hechos de bolas de espuma de styropor mal pintadas y palos de madera. El “realismo”, el encanto y la misteriosidad del entorno procedían esencialmente del medio holográfico que utilizaba (deliberadamente, en cierto sentido, para distorsionar nuestra percepción de las cosas). El primer segundo del nacimiento del Universo es el momento más misterioso para los cosmólogos. Creo que será muy interesante pedirle a un cosmólogo que adivine lo que pasó durante ese primer segundo. ¿Hay un antes de eso? ¿y un después de eso? Si la ciencia no puede lidiar con ese primer momento del universo, ¿quién debería lidiar con él?

¿Cuáles son los misterios o proyectos no revelados por la ciencia en el CERN que han llamado tu atención? 

A. B.: Por ejemplo, como se ha dicho antes, los científicos afirman que el primer segundo del nacimiento del Universo es el momento más misterioso e inexplicable para ellos. Los científicos dicen que averiguan más o menos el resto de las fases.

Thiotimoline, Alan Bogana

Otro misterio para mí es el “humano y político”: un aspecto sorprendente de visitar el CERN fue entender que en realidad algunos de los experimentos (como el detector AMS-02 que se encuentra en el espacio, en la Estación Espacial Internacional, colocado allí en colaboración con la NASA) difícilmente podrían ser lanzados hoy debido a las relaciones políticas comprometidas entre algunos de los países involucrados en esos experimentos. 

Este aspecto me entristece, pero es la realidad de experimentos costosos, creados gracias al esfuerzo de un equipo internacional. Otro misterio para mí es el hecho de que muchos eventos en la naturaleza son simplemente considerados raros: las colisiones en el LHC del acelerador se producen millones de veces por segundo y sólo en algún momento (o mejor aún, rara vez) se detectan cosas como el Bosón de Higgs. Esto se reduce de alguna manera a la mecánica cuántica. Para mí es difícil entender por qué al hacer exactamente lo mismo millones de veces, el resultado es diferente. La realidad es tan compleja.

Visualización de datos sobre el Big Bang. CERN

Y para ti Nicole, ¿cuáles son los misterios o proyectos no revelados por la ciencia en CERN que han llamado tu atención?

N L´H: ¡El Fondo Cósmico de Microondas! Además de eso, hay tantas cosas. Desde lo invisible, lo micro, la noción de historia, nuestro pasado, el origen. Hasta la colaboración, la importancia de cada detalle, la calibración de las cosas, lo incontrolable a pesar de la precisión.

Tengo una fascinación personal con ALICE por todo lo mencionado anteriormente, pero hay otro experimento que me encantó que ese llama CAST y es un telescopio que observa el sol para encontrar “Axions” para entender la materia oscura, en realidad funciona como una antena que busca fluctuaciones en la señal. Me encantó este experimento ya que se me hizo como un bicho raro en CERN, bordeando los límites de la imaginación y la realidad.

Otra cosa que me pareció interesante fue en un experimento llamado ISOLDE, parte de las historias alrededor del experimento es que son un lugar para la “alquimia moderna”. Por medio de radiación y múltiples procesos, han creado oro a partir de otros elementos. En cantidades muy muy pequeñas, dentro del mundo de lo micro, pero es algo que está dentro sus capacidades. Acá se cruzan tantos mundos en mi mente.

¿Crees que las metodologías y rigor del arte pueden ser usados para la aplicación de estrategias de observación y determinación de la resolución de estos misterios?

N. L´H.: Hay muchas cosas que convergen y abren diálogos. El cruce de diálogos entre arte y ciencia es un territorio lleno de riquezas y posibilidades, también es complejo. No sabría decir específicamente qué metodologías pueden ser usadas o sus potencialidades, ya que depende de cada caso y seguramente surgirán nuevos modelos a partir de ese diálogo. Pero si creo que tener distintas perspectivas es crucial en cualquier tipo de desafío creativo. Sobre todo cuando el desafío implica altos niveles de abstracción que remueven nuestra noción de realidad, que por alguna absurda generalización, se percibe como algo tan asegurado, algo estático, rígido. ¿Preguntarse qué tan plástica es la realidad? ¿Qué realidades estamos produciendo con los aparatos que construimos? ¿Cómo expandir estos aparatos? ¿Cómo usarlos como otro tipo de instrumento? ¿Cuál es el rol de la imaginación? ¿Cual es la importancia de la simulación?

Yo creo que hay un gran valor en ponerse en un lugar donde se abre espacio a distintos puntos de vista, un lugar desde el cual emergen preguntas desestabilizadoras y encontrar territorios que posibilitan cuestionar desde lo más concreto hasta lo más abstracto. Es interesante la dualidad de poder tener absoluta libertad especulativa y a la vez funcionar por medio de técnicas y reglas proporcionadas por el conocimiento. Estas son cosas que los artistas y científicos hacen cada uno por su lado, y cuando se juntan hay un sin fin de potencialidades. Para mi por sobre todo la estimulación de preguntas y problemas.

Isolde. CERN

Velocidad, partículas, tardigrados. ¿Ves una relación entre estos?

N. L´H.: Todos son parte de un sistema que incluye todo y opera desde lo micro a la macro, desde la partícula al cosmos. Todos son parte del otro. Todos están coreografiados por la gravedad y son relativos. Todos existen dentro y fuera del planeta tierra. Todos son viajeros cósmicos.

A.B.: Creo que cualquier cosa se puede poner en relación a través de la información. La luz podría ser una posible conexión entre las cosas de los árboles que mencionas.  La luz fluye a través de un cristal y se ralentiza al chocar ligeramente contra los átomos del cristal. También pienso en los hologramas de cristales que hice en el pasado, destrocé el holograma y luego mostré los fragmentos. ¿Cómo es que la materia es transparente a algún tipo de luz/espectro electromagnético y no demasiado a otro? Somos seres translúcidos. Somos transparentes a los rayos X y a otros tipos de luz (o espectro electromagnético). ¿Qué es un universo completamente opaco o completamente transparente?

Sobre los datos que se compilan en CERN, ¿has pensado en usarlos para la creación de una obra basada en esta información?

N. L´H.: ¡Si! Mucho. Los datos son tantos, y un material tan interesante es cómo accedemos a estas cosas de naturaleza imperceptible. Aunque sigo procesando información y en la búsqueda de algo que sea clave y relevante en distintas capas de significado. Se me ocurre de inmediato hacer mapeos, sonificaciones, partituras, coreografías, vibraciones, resonancias y posibilidades de colaborar y dialogar. Pero esas son las cosas concretas y creo que hay que darle tiempo de decantar en algo propio que tenga algo que decir. Ya que los datos son tema recurrente y se han usado bastante. Sigo en pleno proceso y empezando recién a investigar más de fondo. 

También estoy muy interesada en realizar cosas en el cruce de la experiencia y escalas de CERN en relación a la experiencia en ALMA, ESO y el desierto. Por lo que no me quiero apurar aún ya que me faltan muchas experiencias e investigación. Entre las cosas interesantes que aprendí en CERN, es que hay una serie de datos que no son directamente resultados de las observaciones, pero de los errores y problemas de las máquinas, de seguro hay cosas interesantes ahí.

Intervención sonora en CERN. Nicole L’Huillier

En cuanto a tu experiencia en CERN, ¿como piensas procesarla para crear una futura obra?

A. B.: En este momento estoy imaginando una obra que explora la formación y creación de la luz en el universo primitivo, una especie de CGI-essai sobre la “Historia de la luz”, el nacimiento de un fotón desde una perspectiva conscientemente humana, donde el protagonista es la luz, que fluye a través de la materia y el vacío, y es guiado a través de estructuras gigantescas. También estoy pensando en un cielo negro con estrellas brillantes cambiando a un cielo transparente y brillante con estrellas negras, usando centelleadores y “vidrio inteligente”. Estas son ideas que espero que evolucionen y se conviertan en nuevas obras.

¿Crees que las metodologías y el rigor del arte pueden ser utilizados para la aplicación de estrategias de observación y determinación de la resolución de estos misterios?

N. L´H.: Creo que la libertad inherente al proceso de hacer arte (ya sea que imite metodologías científicas estrictas o incluso rituales “mágicos”) tiene el potencial de un enfoque rico y estimulante para reflexionar sobre esos misterios. El arte puede crear vínculos y atajos entre diferentes formas de conocimiento, creencias, datos, y eso es lo que me interesa de sus posibilidades. El arte es una entidad dinámica multiforme que ha formado parte de la humanidad desde la simbolización primordial consciente e inconsciente.

¿El arte crea alguna forma de verdad? Mmm, no lo creo… Creo que el arte estimula las preguntas correctas que debemos hacernos. Puede proponer modelos y enfoques holísticos, pero también podemos caer en un sistema de creencias (o religión) completamente subjetivo. La ciencia ofrece un sistema de creencias que puede ser cuestionado constantemente por medio de métodos intersubjetivos.

En el grado de complejidad y especialización que la ciencia opera hoy, me pregunto qué tipo de conocimiento debería tener un artista para devolver a los científicos ideas estimulantes para resolver esos misterios. El arte tiene claramente el potencial para eso, supongo, pero es una tarea difícil…. Tal vez soy demasiado escéptico (¿o cuidadosa?) al respecto en este momento, no estoy segura.

¿Aplicas alguna estrategia en tu diálogo con los científicos con los que trabajas?

A. B.: En el intercambio con los científicos, no utilicé ninguna estrategia sistemática ni aleatoria. Muy a menudo he estado haciendo el mismo conjunto de preguntas y luego trato de llevar la discusión sobre temas de los que tenía curiosidad por saber más. La mayoría de los científicos nos dijo que no dudáramos en contactarnos para cualquier otra pregunta, lo cual es genial. Podría ser interesante organizar una sesión de estrategias oblicuas con un científico y ver lo que sale en la discusión (o también intentar aplicar otras técnicas, como “I Ching“, en la discusión). 

Lo que me ha impresionado del CERN es la escala y la precisión con la que se realizan los experimentos, máquinas gigantescas que han creado con una precisión increíble. Así que como artista me pregunto el tipo de control, la precisión técnica que realmente necesito para aportar una nueva perspectiva a las cosas.

Alan Bogana

Me gustaría que me dieras una interpretación libre de lo que la materia oscura y la energía oscura son para ti.

A. B.: Aprendí sobre la materia oscura y sobre la energía oscura a través de artículos de ciencia popular, documentales, imágenes, así que la idea que tengo de ella está completamente mediada y construida principalmente a través de este tipo de conocimiento.

Como ya he mencionado, siempre he pensado que lo que percibimos es una cantidad mínima de lo que nos rodea todo el tiempo. Durante los últimos meses he estado leyendo mucho sobre la materia oscura. Lo que también me encanta de estas nociones es que la física en este momento admite no saber qué demonios hay ahí fuera. Hay varias teorías al respecto y varios experimentos en curso para observar la materia oscura, pero no sabemos. La ciencia ofrece/propone verdades temporales. Para mí la materia oscura es la confirmación de que el universo es mucho más complejo de lo que la gente pensaba. Hace 100 años los científicos afirmaban que se conocía la mayor parte sobre el universo (lo mismo ocurrió en matemáticas, afirmando en su momento que se conocía algo así como el 80% de ellas, mientras que hoy el porcentaje parece estar en torno al 10%). Este hecho desconocido para mí es bastante apasionante y estimulante.

De alguna manera esto me hace pensar en la imagen del planeta tierra que los astronautas tomaron después de llegar a la luna en 1969. Un yo planetario que mostró cómo nuestro planeta es hermoso y frágil. Ha sido como mirarnos en el espejo a escala planetaria, y esto ha contribuido también al desarrollo de una conciencia ecológica. Cuanto más nos preguntamos, más comprendemos lo insignificantes que somos en el universo, que los seres humanos no están en el centro del universo. Para mí, esto debería suponer un cambio general de actitud y de autorreflexión. Estas nociones (energía oscura y materia oscura) podrían devolvernos a nuestra actitud como ciudadanos, a la necesidad de vacilación y modestia, en una época en la que los imbéciles están en el poder y la gente parece querer respuestas fáciles a cualquier cosa (pienso a un nivel más político, que abarca el populismo, las reivindicaciones de la extrema derecha, la cultura de masas).

Visualización de experimento de colisión. CERN

Viajas a Chile a contrastar la experiencia que estás teniendo en CERN con los observatorios astronómicos. Ambos son como grandes prótesis de nuestra propia percepción, que nos ayudan a visibilizar, entender y comprobar las teorías no comprobadas de la realidad. ¿Qué piensas cuando reflexionas sobre la realidad y lo invisible que nos rodea?

A. B.: Me sorprende constantemente el ir y venir entre imaginación, creación, aparatos, percepción y realidad. Para mi lo interesante de acceder a la elástica realidad desde aparatos perceptuales que amplifican nuestro acceso al universo radica en que no son tan solo aparatos de observación, si no de conexión. La constante expansión de la realidad y del conocimiento tiene más que ver con la creación de puentes y relaciones, no son sucesos de gloria y grandeza, sino más bien momentos de empatía y vinculación. Conectar con lo invisible se me hace una idea profundamente resonante. 

¿El no hacer nada es parte de tu estrategia?

N. L´H.: Me cuesta no hacer nada, pero a veces es más valioso. A veces en vez de hacer tanto ruido, uno debiera permanecer en silencio y escuchar. Escuchar para emerger con los otros.

A.B.: A veces lo es, y tal vez debería ser más a menudo. En términos generales: las pausas en la música son fundamentales y/o menos es más, y a veces no hacer nada es muy inspirador, ya que todo lo demás es conmovedor y activo.

Incluso si no quisiera hacer nada, el planeta Tierra sigue girando alrededor del Sol, el Sol se arremolina junto con otros miles de millones de estrellas en nuestra galaxia y nuestra galaxia parece que se acelera hacia los bordes exteriores del universo, así que a veces es bueno tratar de no hacer nada y observar lo que sucede (con nuestros sentidos o con los sentidos remotos usando la prótesis, que mencionamos antes).

Este aspecto tal vez no se traduzca directa o visiblemente en mis obras terminadas, quizás la dimensión contemplativa de algunas de mis obras lo traduzca, sin embargo, contemplar es claramente no hacer nada, pero tratar de no hacer nada, a veces, es parte de mi estrategia de trabajo.

Observatorio ALMA. Telescopios de NAOJ. Foto de Tetsuo Hasegawa

Simetría

Simetría es una residencia que nace como parte de un acuerdo entre el programa de Arte del CERN y de la Corporación Chilena de Video, y cuenta con el apoyo del programa Coincidencia de Simetría, el Área de Nuevos Medios del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile y el patrocinio de UNESCO

Alan Bogana es un artista suizo multidisciplinario. Su investigación se centra en el comportamiento real y especulativo de la luz y sus interacciones con la materia, así como en la noción de lo que él llama lo orgánico digital. A través de sus trabajos él explora cómo las computadoras y la tecnología nos permiten visualizar una mímesis extendida de la naturaleza.

Nicole L’Huillier es una artista transdisciplinaria de Santiago de Chile. Actualmente vive en Boston como estudiante e investigadora en el MIT Media Lab. Trabaja con la intersección entre arte, música, arquitectura, ciencia y tecnología con la idea de abrir interrogantes acerca de posibles futuros, redefinir cómo percibimos nuestro ambiente, y lo más importante: gatillar una conexión y empatía entre agentes humanos y no humanos.

Nicole L’Huillier en los jardines del CERN